Excursiones desde Zaragoza: Monasterio de Piedra, Moncayo y más
Cascadas, un pueblo en ruinas, grullas por millares y montaña a menos de dos horas.
Zaragoza está en el centro de una comunidad enorme y muy variada. En menos de dos horas hay alta montaña, estepa, cascadas, pueblos medievales y uno de los humedales más importantes de Europa.
Monasterio de Piedra (1 h 15)
La excursión más popular y con razón. Un monasterio cisterciense del siglo XII rodeado de un parque natural con cascadas, grutas y saltos de agua, todo alimentado por el río Piedra.
La Cola de Caballo, de más de cincuenta metros, se puede ver desde arriba y desde la gruta que hay detrás. El recorrido completo lleva unas tres horas y es cómodo, aunque con escaleras.
Conviene comprar entrada con antelación en fines de semana y puentes.
Moncayo (1 h)
La montaña más alta del Sistema Ibérico y un parque natural con hayedos que son un caso singular por su latitud. Hay rutas de todos los niveles, desde paseos por el hayedo hasta la subida a la cumbre.
A sus pies está Tarazona, con catedral mudéjar, judería y el barrio del Cinto, y Veruela, el monasterio donde se alojó Bécquer y escribió sus cartas.
Belchite (40 min)
El Pueblo Viejo quedó destruido durante la Guerra Civil y se conservó deliberadamente en ruinas. Se visita con guía, en recorridos diurnos y nocturnos, y es una de las experiencias más impactantes de Aragón.
No es una excursión ligera: es un lugar de memoria y conviene ir sabiéndolo.
Sos del Rey Católico y las Cinco Villas (1 h 15)
Conjunto medieval prácticamente íntegro y cuna de Fernando II. En la misma comarca, Uncastillo tiene un patrimonio románico de primer orden. Los tienes en los pueblos más bonitos de Aragón.
Gallocanta (1 h 15)
La mayor laguna salada natural de Europa occidental y uno de los grandes espectáculos ornitológicos del continente. Entre noviembre y febrero concentra decenas de miles de grullas en migración.
El momento es el amanecer y el atardecer, cuando entran y salen del dormidero. Lleva prismáticos y mucha ropa de abrigo.
Riglos y el Prepirineo (1 h)
Los Mallos de Riglos, paredes verticales de conglomerado rojizo con buitres sobrevolando, y el castillo de Loarre, la fortaleza románica mejor conservada de Europa, que ha servido de escenario cinematográfico.
Es la puerta al Pirineo aragonés, que ya exige más de un día.
Rutas del vino (30-60 min)
Cariñena, Campo de Borja y Calatayud están a tiro de piedra y muchas bodegas abren a visita con cata. Los detalles, en los vinos de Aragón.
